Federico Diaz

Sábado, Febrero 29, 2020
Fecha Nº: 
6
UAI 1 Los Andes 0

Los Andes no pudo ponerse el traje de candidato. No solo debía ganar, además convencer desde el juego, algo que prácticamente no hizo en toda la temporada. Derrota dura en el Gallardón ante UAI Urquiza que obliga a replantear cosas de cara al futuro.

Suele decirse que los partidos se definen en las áreas, pero se ganan en el mediocampo. Allí estuvo el gran problema. Peppino no siente la posición, a pesar de haber cumplido en algún encuentro como visitante. Y los que deberían ser los organizadores, Ibáñez-Pereira, bajaron considerablemente su labor respecto a anteriores presentaciones. Cavalieri intentó corregir con Aquino-Maidana-Ortegoza pero tampocó encontró soluciones. Fue raro que no haya entrado otro centrodelantero ante la soledad expuesta de Ale Noriega. Los Andes fue un equipo largo y desconectado, déficit que no lo suplió desde el costado actitudinal, como en fechas pasadas.

En cuanto al trámite, los partidos en Lomas parecen repetirse. Sin hacer grandes esfuerzos, solamente con orden y usufructuando los regalos que brinda el Milrayitas, los rivales hacen su negocio. Esta vez, un error grosero de Contreras, le permitió a Joaquín Rodríguez y Dany Vega (impecable con sus 38 años) armar la jugada del único gol. ¿Mereció perder Los Andes? Por las situaciones está claro que no, aunque desde el funcionamiento sí hubo diferencias.

Muy poco para rescatar en lo individual. Nos quedamos nuevamente con Fede Díaz, que está aprovechando con todo esta nueva chance. Además de ahogar tres situaciones claras del visitante, se lo nota con confianza y seguro en cada intervención. En el gol, nada para reprochar. Una gran noticia que nos trajo este 2020.

El Clausura está siendo una continuidad del Apertura. No hay evolución. Quedan 11 partidos y uno espera que el equipo de Cavalieri comience a mostrar un funcionamiento reconocible. Así parece difícil ilusionarse con el ascenso, aunque teniendo en cuenta el nivel paupérrimo de la categoría las chances están. Hay tiempo para revertirlo.